1999 (2009)

Music Bus (2009)

Grabado en Blind Records. Barcelona. Producido por Ricky Falkner.

El disco acabó llegando a disco de oro en España y nos permitió girar por todo el país. Fueron años de celebración y bagaje.

Hoy todavía conservamos orgullosos cicatrices de aquellos conciertos.

¿A que no sabes donde he vuelto hoy?
Donde solíamos gritar
diez años antes de este ahora sin edad,
aún vive el monstruo y aún no hay paz.

Y en los bancos que escribimos
medio a oscuras, sin pensar,
todos los versos de “Heroes”
con las faltas de un chaval, aún están.

Y aún hoy,
se escapa a mi control,
problema y solución,
y es que el grito siempre acecha,
es la respuesta.

Y aún hoy,
sólo el grito y la ficción
consiguen apagar
las luces de mi negra alerta.

Tengo un cuchillo y es de plástico
donde solía haber metal,
y el libro extraño que te echó de párvulos,
sus hojas tuve que incendiar.

Y en los hierros que separan
la caída más brutal
siguen las dos iniciales
que escribimos con compás,
ahí están.

Vertical y transversal,
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas
cuando tú me repetías que
té hundirá y me hundirá,
y solamente el grito nos servirá,
decías “es fácil” y solías empezar.

Y es que el grito siempre vuelve
y con nosotros morirá,
frío y breve como un verso,
escrito en lengua animal.
¡Y siempre está!

Te hundirá y me hundirá
y solamente el grito nos servirá,
y ahora no es fácil,
tú solías empezar.

Vertical y transversal,
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas
cuando tú me provocabas aullar.

Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.
Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.

¿Por quién gritaba?
Lo sé y tú no,
no preguntabas,
tú nunca, no.

Todos los raros fuimos al concierto
del gran telépata de Dublín.
Media hora antes invadimos el metro,
yo iba obligado y tú en éxtasis.
Y tanto os daba ocho como ochenta
a los fanáticos de John Boy,
frente al estadio ya cantabais sus temas,
primeras filas vuestra obsesión.
Decíais que John Boy era boreal,
algo ambiguo y de infancia gris.
Sinceramente yo lo detestaba hasta morir.

La luz se desmayó.
¿Con cuál van a empezar?
A ti te daba igual,
dijiste acertará.

¿Cómo es posible
que haya estado en tus infiernos?
Es imposible, no, misterio,
y quién tuviera su don.
Sería posible conocerte más por dentro.
No lo conseguiré, saber más de ti.
Yo no soy fan, otro fan de John Boy.
Odio a John Boy, tú odiarás a John Boy.

De aquellas masas era el gran insecto,
“tiene poderes” llegaste a decir.
Creo que lleva media vida huyendo,
quizás le pasa lo mismo que a mí.
Había expandido su emisión global
desde Lima hasta Reikiavik.
y, sin embargo, a quien tenía cerca
no podía transmitir.

Mirada universal
de alcance personal,
me hipnotizo por fin
con su verso letal.

¿Cómo es posible
que haya estado en sus infiernos?
Es imposible, no, misterio,
y quién tuviera su don.
Sería posible conocerte más por dentro.
No lo conseguiré, nunca sabré,
si yo no tengo su don,
si yo no tengo su don.
Y ahora ya soy, y ahora ya, ya lo soy,
y ahora ya soy otro fan de John Boy.
Y ahora ya soy, y ahora ya, ya lo soy,
y ahora ya soy otro fan de John Boy.

La radio ha dicho al fin que sucederá,
que todo exceso vuelve como un boomerang.
Somos portada con un tremendo titular.

Montan debates tensos en cualquier canal,
nos dan seis noches, siete, vamos, ¿quién da más, tú?,
incluso han puesto la fecha de caducidad.

Y aun así …
pienso quedarme hasta el fin,
hasta que digas “no da para más”.

Algunos dicen que ya han visto la señal,
bolas de fuego extrañas, supernova fugaz,
como las fiebres que con el viento amainarán.

Las malas lenguas tiran de otras muchas más
y presuponen siempre, es un juego fatal,
aunque su infamia esconda parte de verdad.

Y aun así …
pienso quedarme hasta el fin,
hasta que digas “no da para más”.

Pueden confundirnos y al final ganar,
y te advertiré, nos influirán.
Si el trayecto sigue y esta nave va,
¿qué más da, qué más da, qué más da?,
¿qué más da, qué más da, qué más da?

Cabezón,
cuando vistes la túnica blanca
asomando por tu verde balcón,
he anunciado tu Fumata Blanca,
Habemus Papa.

Y además,
esta noche se te ha ido de la mano,
tu deseo es ser un gran coffee-shop
y no ves que desde hace un rato
te está fumando él a ti.

Tú, líder de los beats,
bailas con dos bongos,
no eres de El Congo,
so hippie.
Lo tengo que decir,
tú no tienes fondo,
no tienes fondo.

Corazón,
vas muy mal, ni siquiera me hablas,
disecado frente a un altavoz,
hoy no sales si no es a rastras,
ceniza y rastas.

Y además,
y además vas torcido y no bailas,
vete a casa que ya habrá otra ocasión
porque el día que lo dejes, fijo,
que entonces tú serás el rey.

Tú, líder de los beats,
bailas con dos bongos,
no eres de El Congo,
so hippie.
Lo tengo que decir,
tú no tienes fondo,
no tienes fondo.

Ahá, te lo advertí,
mi pequeño insaciable,
pálido entre luces
ya llevas seis, seis, seis, seis,
¡yo me quedo en cinco y de pie!

¡Qué noche más negra!
¿Lo ves?

(Que no se trague la lengua.)
(¿Qué pasa, chavalote?, ¿estás bien?)

Chungo …
Chungo …
Chungo …
Chungo …

Lo tengo que decir,
tú no tienes fondo,
no tienes fondo, so hippie.

No me hagas elegir
entre tú y las plantas,
algunas plantas.

Creía que era un hit
y triunfó en El Congo,
triunfó en El Congo por hippie.

Nunca te callas, vuelves a insistir,
ya ni respetas los días como hoy,
no nos reunimos para debatir
cuestiones de familia que
del antes pasan al después.

Especialista en aumentar la tensión,
tanto si callas como si hablas por dos
todas tus frases siempre acaban con
cuestiones de familia que
se evitan una y otra vez.

Tengo un plan,
digo “lo siento, ya me han vuelto a llamar”,
y me levanto haciendo ver que es verdad,
simulacro de evasión
en mi antigua habitación.

Y una voz te dice: “ven ya,
no te hagas notar, hoy no, hoy no”.

¿Cómo hablar y estar ausente?
Es mi actitud.
¿Cómo hablar y estar ausente?
Dímelo tú.

¿Sabes a quién te pareces?
¡Yo no quiero parecerme!
¿Sabes a quién te pareces
con tu actitud?

Y ahora tú,
preguntas si aún te aprecio y yo
pretendo desviar la atención
diciendo que ésta no es la cuestión.

Sólo son cuestiones de familia,
son comunes por definición,
en tablas el rencor y el perdón.

¿Cómo hablar y estar ausente?
Es mi actitud.
¿Sabes a quién te pareces?
¿Sabes a quién te pareces?

El ectoplasma ha regresado,
no se fue jamás
En tus sábanas vi su cara
y otras muchas cosas más.

Qué misterio,
llama a un médium hoy,
lamo estigmas en tu piel
con sabor a él.

Voy a entrar en fase paranoia
si me insistes con él,
de sus vicios y sus fobias
lo sé todo, casi todo de él.

Y me convierto en un gusano miserable
cuando me hablas de él.
No odio a nadie que conozca
pero en cambio quiero ahorcarlo al revés,
¿no lo ves?

Vives en su dictadura
donde sólo manda él.
Yo soy el extra de una escena
que él no quiere hacer.

Me pone histérico,
llama a un médico,
yo nunca he estado en ese hotel,
¡deberías ir con él!

Voy a entrar en fase paranoia
si me insistes con él,
monotema recurrente,
mi dentera, sarpullido, acidez.

Y se dilatan tus pupilas
si te dicen que lo han visto pasear,
y se humedecen tus ojitos
cuando sueltan que iba con alguien más.

Valórame o fuera,
ya basta de él,
y es que en el fondo deseas
volver con él.

Y digo, ¡no!,
por mí no caerá
ni una falsa lágrima por la piscina
que aún llenas por él.

Y a decir verdad,
creo que me estoy enamorando,
ya lo he dicho,
sí, sí, sí, ¡de él!,
de tanto sufrir por él,
podría darme placer una vez.

Fuera ectoplasma, esfúmate,
fuera ectoplasma, esfúmate,
esfúmate hoy,
hoy, hoy, hoy.

Maldita nieve de este largo enero,
nos cubre el hielo de un silencio aterrador,
mejor lo rompo yo.

Las pocas fuerzas las empleo hablando,
palabra dura que ametralla tu interior
y parte el bloque en dos.

Ya empezó el segundo asalto,
y esperaré el gran impacto.
Golpea bien, hazlo bien.

Aún hay más, es algo extraño,
a quien te ayuda lo rechazas sin pensar,
conmigo harás igual.

Ya empezó el segundo asalto,
y esperaré el gran impacto.
Golpea bien, hazlo bien.

Y sé que tu reinado es falso
y ves que yo lo he señalado
y ya soy tu gran incomodidad.

Y sé que si no hacemos algo
el hielo durará mil años,
¿crees que alguien nos encontrará?

Ganas tú el segundo asalto
y lo haces sin mover tus brazos,
esto sí fue un gran impacto.
Golpeas bien, lo haces bien.

Y aún hay más, cuenta mil pasos,
luego me doblas la distancia y sumas cien.
¿Lo estás oyendo bien?
¿Lo has entendido bien?
¿Lo has entendido bien?

Ya ves, soy un loco y son más de las tres,
ya sé que está mal romper ventanas de un bloque
para encontrarte y decirte “no habrá más reproches”.

Intento mostrarte que lo mío es real,
quise alquilar un cantante de peso
y, la verdad, me asusté al leer esos precios.

No serás capaz de odiarme,
tan sólo quería ilustrar
que quiero arriesgarme a conocerte
porque el miedo al fin cayó, al fin cedió.

Tú mira hacia abajo, llevo una banda especial,
doscientos sonámbulos que silban de miedo,
flautistas morenos y seis timbaleros, dos mancos
y espectros de noche que encontré en la ciudad,
como este anormal con un didgeridoo negro,
mal ventilado y peor de los nervios que yo.

No serás capaz de odiarme,
si lo he empeorado aún más
que bajen tus labios y me callen,
sino empezaremos a silbar.

Por si alguien aún duerme,
incendios de nieve y calor, calor,
a veces te pasas, incendios de nieve y calor, calor.

Y al parecer nos sienta bien pelear,
justo al contrario, fortalece más.
Supera esto, no serás capaz,
supera esto, no serás capaz,
no …

Hasta aquí llegó el ritual
de enfados y canibalismo estúpido.
Son demasiadas horas en vela
y nada que decir.

Descansamos nuestra espalda
en las persianas bien cerradas,
tú y yo anémicos
y a cada parpadeo calmado
intentamos dormir.

Terapias mal llevadas sin nadie
que mediara por dos histéricos,
mis gritos envasados al vacío
reventaron al fin.

Y ahora congelo cada instante
sabiendo de antemano
que son los últimos
la noche en que el noventa y nueve
llegó hasta abril.

Ya no hay ganas de seguir el show,
ni de continuar fingiendo,
sólo quiero ser espectador,
relax, entertainment.

Me pregunto quién pensó el guión,
debe estar bastante enfermo,
fue el estreno de un gran director,
le caerán mil premios.

Y al subir al taxi
mis palabras son vapor de cristal
y me dejo el alma
cuando escribo en la ventana:
“que sea cierto el jamás”.
¡Oh, cállate!

Y ahora relájate,
ella lo lleva bien,
está aliviada, ¿ves?,
todo ha acabado bien.

Te dice: fíjate,
mira mis manos, ¿ves?,
no pesan nada, ¿ves?,
están flotando ¿ves?.

Putas ganas de seguir el show
ni de continuar mintiendo
y en un travelling algo veloz
sale un “fin” en negro.

Me pregunto quién pensó el guión,
debe estar bastante enfermo,
fue el estreno de un gran director,
le caerán mil premios.

Y a medias del viaje,
callo a gritos
que no quieras bajar.

Y pierdo la conciencia
cuando escucho como dices:
“que sea cierto el jamás”.
¡Oh, muérete!

Hoy voy a hablaros del amante guisante,
el hombre que montó un gran show por los aires
con su casco plateado, traje verde y
bambas a reacción.

Montó en aquella lanzadera dorada,
acto seguido escribió coordenadas
y en su capa había escrito
un “te amo” en luces de neón.

Un asteroide, ahí va …
amante guisante, nuestro héroe total.
Mira qué original,
surcando los aires por su amor virginal.
Y al divisar su hogar,
la capa de alto voltaje enciende un mensaje especial.

Cuando la brisa hace bailar sus mejillas
mira hacia abajo y ve a su amor de rodillas.
Qué crueldad, crueldad,
¿qué hacen tantos hombres, por Dios?

Mientras su amada ve un avión por las nalgas,
guisante nota un gran incendio a su espalda.
No hay frenos ni hay dirección,
creo que ha perdido el control.

“Un asteroide, ahí va”,
decía su amada, viendo al héroe quemar.
“Un meteorito, ahí va”,
y mientras miraba su placer fue bestial.
“Alas de fuego, un flash”,
son cosas que nunca se olvidan, nunca se olvidan,
no se podrán olvidar.

Bajó en picado hacia un colegio de niñas,
iba a hacer trizas vestuario y letrinas,
y al ver el fin no sufrió,
cosas del estado de shock.

Mamma, mamma … no hay dolor.
Mamma, mamma … no hay dolor.
Mamma, mamma … viva el dolor,
Mamma, mamma … no muerdas, no.
Mamma, mamma … no pares, no.
Mamma, mamma … no pares, no,
Mamma, mamma … no hay dolor.

Bye, bye, guisante, bye,
vaya acto de héroe, vaya imbecilidad.
A reveure, adéu,
tan sólo en los cuentos puedes idealizar.
Auf Wiedersehen, au revoir,
la musa es el medio, nadie es puro en verdad.
Ciao, sayonara, au revoir,
¿un mito o un tipo suicida?, dime qué opinas,
¿o el problema es siempre hormonal?
Ya nadie nota un guisante en la cama.

Cuando diga ya te callarás,
así es el juego y digo ya,
hoy es así por todas las veces
que has jugado a mandar.

Cuando diga ya descenderán
mis dedos a tu vientre, ya,
cuéntalos bien,
me quedan nueve para profundizar.

Hoy voy a hacerte esperar,
tan sólo una vez, yo
quiero que me grites más adentro.
Y no te pienso avisar,
lo creas o no, yo
voy a decidir el gran momento,
más fuerte y dentro.

Cuando diga ya tú caerás
más bajo que el infierno y ya
estoy aquí, tú me enviaste
y ahora estamos en paz.

Cuando diga ya, manos atrás,
laten tus labios, gritan ya,
arrástrate, dile a este imbécil
qué te gusta en verdad.

Hoy voy a hacerte esperar,
tan sólo una vez, yo
quiero que me grites más adentro.
Y no te pienso avisar,
lo creas o no, yo
voy a decidir el gran momento,
más fuerte y dentro,
más fuerte y dentro.

Miau, miau, miau, miau, miau.
Miau, miau, miau, miau, miau.

¿Que cómo es mi vida sin ti?
Pues sin ti sí que es vida.
Libre por fin, ya sin ti, aleluya la mía.

Yo solo hago frente a cualquier situación,
sin ti todo es fácil, sin ti no hay tensión,
ha vuelto el felino canalla, el terrible ciclón.

O quizás creías que iba mal,
o quizás preparabas mi epitafio,
pues verás, lo he creado ya:
“A todos fuck you por igual,
a todos gracias por igual”.

¡Coro de viudas, hablen!

Fumo como un rastafari,
amo como Matahari,
gozo como un antimártir …

Yo a ti sí te eliminaré,
sólo yo me eliminaré,
nunca más me enamoraré,
hay que ver cómo miento.

Miau, miau, miau, miau, miau.
Miau, miau, miau, miau, miau.
Miau, miau, miau, miau, miau.
Miau, miau, miau, miau, miau.

¿Que cómo es mi vida sin ti?
Pues por fin es la mía,
vivo el placer, sí, el placer,
lentamente y deprisa.

Destino, ¿hacia dónde me vas a llevar?
Quién sabe si a Londres, quizás Benidorm,
puede que atraque dos bancos, mi nueva afición.

Lo demás, media hora fugaz,
largo adiós, aquí Paz y después Gloria,
Silvia, Sonia o Soledad,
a todos fuck you por igual,
a todos gracias por igual.

¡Coro de viudas, hablen!

Fumo como un rastafari,
amo como Matahari,
gozo como un antimártir …

Yo a ti sí te eliminaré,
sólo yo me eliminaré.

Miau, miau, miau, miau, miau.
Miau, miau, miau, miau, miau.

Nunca más me enamoraré,
hay que ver cómo miento.

Miau, miau, miau, miau, miau.
Miau, miau, miau, miau, miau.

Paso lista a todos los ausentes
de esta fila transparente,
cobardía o mala suerte tal vez.

Y ahora guardo mi pretérito imperfecto
y le doy un expediente,
mi presente efervescente también.

Y veo partes de mi vida
como piezas de un gran tetris
que nunca encajan muy bien
y sólo se entiende al revés.

Compra pesimismo extremo,
todos dicen que está en alza,
busca la palabra clave
en la gente que conspira,
y ¡basta! … todos te gritan.

Reaccionar y actuar al fin,
reaccionar y saber cumplir,
y conspirar.

Y ahora mismo engulle el dato
porque ya lo han contrastado,
¿estás indigesto otra vez?
La anestesia fue bien.

Y esta orgía de portadas
friegan suelos de ascensores
tan sólo un día después
de ser noticia en la 3.

¿No has asimilado nada?
Justo lo que pretendían,
quince anuncios, luego un drama,
y en el pop no hay poesía,
y ¡basta! … la radio grita.

Reaccionar y actuar al fin,
reaccionar y saber decir
“qué asco dan”,
“qué asco dan”.

Television y tú,
los dos insomnes,
mezclada en sueños tú,
los dos insomnes.

No, no, no a la revolución,
no, no, no a la revolución,
no, no, no a la revolución,
no, no, no a la revolución,
no, no, no a su revolución
no, no, no a la revolución,
no, no, no a la revolución,
no, no, no a la revolución,
no, no, no a la revolución …

Cuatro mil días después de aquel año obcecado
detecto que al fin te dignaste
a cumplir con la cita inaudible,
y me alegro, y me enfado a la vez.

Después de estudiar con cuidado este caso
ejerciendo a la vez de fiscal y abogado,
de juez imparcial,
sentencio lo nuestro
diciendo que el fallo más grande
pasó por guardar
solamente los días más gratos
y olvidar los demás.

Mirarte de frente.
Admito en voz alta
que no pocas veces he sido tentado
en coger mi esperanza
y lanzarla sin más a la fosa común
donde yacen los sueños
que nos diferencian.

Tal vez ¿has pensado en renunciar?
Yo aún no.

Hada helada en vuelo inerte,
tú nunca cambiarás,
hada helada en vuelo inerte,
tú nunca caerás.

Tal vez ¿has pensado en crecer más?
¡Más no!
Tal vez ¿te conseguiste equilibrar?
Yo aún no.
Vamos a correr el gran sprint final
y al cruzar la línea los dos ganarán.

Voy a romper las ventanas
para que lluevan cristales,
ven a romper las ventanas,
ven a gritar como antes,
ven a romper las ventanas
y hacer del caos un arte,
voy a romper tus ventanas
y voy a entrar como el aire.

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Portada del disco "Cuentos Chinos para Niños del Japón" - 2007Portada del disco "La Noche Eterna - Los Días no Vividos" - 2012 - Diseñada por Marta Puig "Lyona"
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